Encuentra un momento posible
Puedes comenzar con una caminata corta o una pausa para levantarte y moverte. Escoge un horario que encaje en tu día.
Hazlo agradable
Una ruta conocida, música o compañía pueden ayudarte a disfrutar el movimiento. Avanza a tu ritmo y escucha a tu cuerpo.
Acompáñalo con hábitos cotidianos
Descansar, hidratarte y comer de forma variada también forman parte de tu rutina. Si tienes una condición de salud o vas a empezar una actividad intensa, consulta con un profesional.